miércoles, 12 de junio de 2013

CINES VIALIA

Este artículo me fue publicado en el Diario de Pontevedra, dias antes del cierre definitvo de los cines, desde aquí deseo agradecerles todo su apoyo.


EE

Superman no llegará a tiempo


Superman no llegará a tiempo, esta vez. Al menos para salvar a los Cines Ábaco Cinebox Vialia de Pontevedra. Algo que se me antoja una tragedia, una puñalada al espectáculo Cinematográfico. Primero por que considero que una Capital de Provincia, no cuente con este tipo de local, me parece tristísimo, segundo porque a modo de metáfora nos viene a decir que el cine se está muriendo, ese arte y entretenimiento que durante más de un siglo, ha logrado que millones de personas consiguiesen soñar, escapar de sus pesadumbres cotidianas y llegar a rozar con las yemas de sus dedos, y sobre todo a través de los sentidos de las vista y el oído, de una vida paralela cargada de emoción, aventura y entretenimiento. Mueren las salas, se están muriendo los video-clubs, y dentro de poco, disfrutar del cine, será una aventura detectivesca, que solamente se podrá llevar a cabo en bibliotecas, cine-clubs, ciclos expuestos en las entidades bancarias a través de sus centros culturales o asociaciones destinadas de manera altruista al fomento de este noble arte. Queda la televisión, pero no me digan que es lo mismo, porque la persona que afirme esto, no sabe lo que es el cine. Espero equivocarme, me gustaría creer en el milagro y pensar, que el Hombre de Acero, haga que los cines, de Pontevedra, no sean más que otra triste página de algunos libros de historia. No deseo terminar este texto sin dedicarles un abrazo a todos esos trabajadores, que semana tras semana, a  través de su trabajo han logrado que muchas personas, sintiesen el placer desde la butaca, de disfrutar de La Gran Pantalla. ¡Suerte a todos!

José Sergio González.
Director de MESA PARA CUATRO.
28 de mayo de 2013

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...