Ir al contenido principal

SOBRE CINE



LOS HÉROES DE AMÉRICA

         Hace tres décadas aproximadamente, que se estrenaba en los cines de medio mundo una película que revolucionaría el cine de acción, creando una escuela, que duraría más de una década, El Acorralado (1982), protagonizada por la futura estrella del género Sylvester Stallone. Este tipo de cine pasó en poco tiempo en un homenaje del héroe americano, en unos tiempos en los que los duros como John Wayne, o héroes de aventuras como Johnny Weissmüller pasaban a ser figuras del recuerdo. Eran nuevos tiempos y ahora los duros de apellidaban Norris o Bronson, pero en muchos caso sus películas no llegaban a conquistar al gran público.  Acorralado, en ese sentido, fue distinto, su estreno, supuso un éxito mundial y su protagonista en el nuevo héroe americano, abriendo de paso las puertas a un nuevo modo de entretener. Desde aquel entonces y hasta el día de hoy han pasado muchas cosas, han llegado nuevos duros, la mayoría musculosos, pero no todos con la misma suerte. En los  90, las cosas fueron cambiando, ya que el cine digital, los cineastas orientales, fueron haciéndose con el mercado con cintas más espectaculares y en muchos casos mejor contadas. Teniendo ejemplos como MISIÓN IMPOSIBLE (1996) o las cintas estilo John Woo y Robert Rodríguez. Antes de todo eso, surgieron unos héroes, patriotas americanos, que hacían las delicias de los aficionados, y nombres como Arnold Schwarzenegger o Steven Seagal, eran sinónimos de adrenalina pura, disparos, golpes, chistes fáciles y malos malísimos, eran los protagonistas, de unas historias, en las que en muchos casos la maldad venía marcada por el Comunismo, la guerra del Vietnam...
            Pues bien, resulta que cuando todos creíamos a estos héroes y a estas historias enterradas en el cajón del olvido, Stallone, en una búsqueda de recuperar protagonismo y calmar su ego, decidió recuperar una historia de este tipo. Hacer una obra para los nostálgicos de aquellos años, que cansados de efectos digitales, quisiesen apostar por algo más épico, clásico y porque no, antológico. Y es que ver LOS MERCENARIOS (2010), es como entrar en un museo cinematográfico sobre los 80, es disfrutar de escenas tan violentas como entretenidas y disfrutar de una de esas historias entre buenos y malos que tanto dinero dieron antaño. No obstante, no llegaba con hacer una cinta como las de antes, sino que era necesario, y me pregunto si se fijaría en los repartos de Tarantino, contar con las mismas caras que en tiempos pasados. Por ello The Expenedables, título original, es una pasarela de viejas caras, con cuerpos inflados y tostados al sol, en las que el guión o los efectos especiales, son lo menos importante, sino que uno va al cine a ver golpes, tiros y demás brutalidades, a modo de entretenimiento. Y lo más complicado, hacer de todo ello una agradable visión al espectador. Y lo consigue, el experimento funciona, uno vuelve a creer en el género, aunque se quede con ganas de un guión más elaborado, también se queda con ganas de más. Si el acción es un genero menor del cine, esta película es su merecido homenaje, y quizá una buena oportunidad para volver a revisar algunas de aquellas cintas ya olvidadas. Son muchas las estrellas que se dejan ver en la cinta, pero creo que son muchas más las que se han quedado fuera, las cuales  esperamos que vuelvan a ponerse de moda. Cómo cinéfilo, he querido con este artículo reconocer el mérito de la película, así como terminar dando una recomendación, y es que los actuales productores y directores que ahora reinan en este género y a las nuevas estrellas que la protagonicen, que visualizasen a los mayores, pues tienen todavía mucho que aprender. Y es que ceder el futuro del género al mundo digital y al 3D, es no amarlo como es debido, no se trata de repetir lo logrado ni de decorar la falta de ideas, sino de tener una personalidad propia, y de contar con el estilo de siempre, las modas, los temores y las ideas de la actualidad. Nadie va a inventar nada nuevo en el cine, de manera que lo importante es darle coherencia y lucidez a las historias que nos cuenten, con la intención de que no escapemos, cada vez que veamos una cinta de acción en la cartelera.

Jueves, 09 de junio de 2011

Entradas populares de este blog

LOS DIOSES AÑEJOS DE AYER

Se me han despintado los tonos de la firmeza entre ideales oxidados por el paso del tiempo, fui conquistado por una patria sin medianera, que enamoró mi alma deseosa de sentimiento.
Perdí entre las moradas de escombros rancios, los hilos que ataban mi esperanza a lo eterno, extravié mi fervor por los dioses añejos de ayer que de sumisión emperifollaron a mis ancestros.
Puse rumbo por los océanos de la incertidumbre, apremiando esa estela que nos heredan los sabios, descifré entre líneas la veracidad de sus parábolas, trocando toda mi ignorancia en un saber caudaloso.
Seguí los vientos que navegaban hacia el frío blanco, para ver si entre las profundidades de su rocoso hielo, hallaba un núcleo candente que alimentase la razón,
y dejándome cautivar por su maná, matase mi llanto.
José Sergio González Rodríguez.

DECREPITUD

La decrepitud viste de coraza
y cabalga hacia mi cada día
ansiando clavarme su lanza
hasta ahogarme en mi víspera.

La vida recela de mi dicha, mientras velo por mi amada, nuestra unión fue bendecida, sin llevar una carga pesada.
Yo la increpo adornando mi ira, mi mano la niega en bocanada, ¡Es que no acepta ser derrotada! Pues ese el final de toda victoria.
Por seguro en esta vida le sugiero no dar nada.

SE LLAMA VULVA

El idioma castellano es algo muy hermoso, como también lo es la anatomía humana en su conjunto. Ya he comentado en esta sección, durante un articulo que escribí en defensa del nudismo, que la maldad se encuentra en la mirada ajena. Todo el cuerpo, de pies a cabeza merece el máximo respeto y en ningún caso me parece motivo de vergüenza. Respecto al idioma, creo que todos y sobre todo el nuestro se encuentra plagado de palabras hermosas, muchas de las cuales se han dedicado al nombramiento de cada una de las partes del cuerpo; riñón, hígado, ojo... bueno creo que la lista es demasiado larga como para exponerla aquí. El problema es que cuando nos referimos a los órganos sexuales, nos encontramos con un montón de sinónimos absurdos y mal sonantes, con los que nos referimos a ellos, de manera constante; en lugar de Pene (Polla, Falo), en lugar de Testículos ( Huevos, Cojones...), todo esto en lo que al hombre se refiere, porque, cuando hablamos del sexo de la mujer, tampoco nos quedamos at…