viernes, 6 de septiembre de 2013

INFANCIA

Infancia añorada,
vidas inocentes,
que disfrutan del día,
sin especular el mañana.
Un niño, un ser activo,
cada día, una prueba,
un hermoso momento.
Era de la alegría,
de vivir cada día,
sin ese feo temer,
a los dones de la vida.
Todo es juego,
una mera ilusión,
de crío vivir,
mola un montón.
Que nada profane,
la inocencia y la felicidad,
de ese niño humilde,
que habita en paz.
Pues rudo es, el pecado,
que malogra la vida,
de persona tan grata.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...