miércoles, 23 de octubre de 2013



Poema poco serio, inspirado a partir de la canción de Joaquín Sabina “La Del Pirata Cojo.” Saludos al Maestro.

Un Napoleón conquistador del cielo.


¡Que le voy a hacer, si la vida me aburre,
y se empeña en no dejarme ser!

Habito en una burbuja de ilusión,
donde puedo vagar por los sueños,
mientras a través de una canción,
doy rienda suelta a mis desvaríos.

Un Napoleón conquistador del cielo,
Frisher ganándole a Dios al ajedrez,
La Virgen mirándome en estado de celo,
Yo ejerciendo de fiscal, abogado y juez.

Lobo de mar pescando en el ártico
navegando sobre un barco de papel  
el mar nadando en mis viejas venas,
mapa del tesoro tatuado en tu piel.

Banquero en la ruina, puta de cabaret,
médico sin recursos, verso de amor dolido,
torero insumiso en Las Ventas, por que no,
una manta suave, dando a tus piernas calor.

Poeta a la cola del paro, Mahoma encelado
de un Jesús apasionado, en la barra del bar,
Buda borracho de cerveza, hombre acabado,
una pequeña estrella buceando en alta mar.

Carambola en el casino, político en la chirona,
sacerdote en la cama, con una de todo a cien,
millonario en el desierto, sin nada que comer,
mi vida en tus manos, perdido en un santiamén.

¡Que le voy a hacer, si la vida me aburre,
y se empeña en no dejarme ser!

Habito en una burbuja de ilusión,
y soñar está visto con buenos ojos
para todo aquel que obra de corazón
tocando los corazones se hasta sonrojarlos.

Picasso en pijama,  jeque árabe enamorado,
policía en el cine, escritor de novelas rosas,
donde pierden los guapos, ganan las feas,
todos condenados en juego del ahorcado.

Tarzán entre Dianas, muscultios de mentira,
cazador de esperanzas, perdido en tus brazos,
besa mis labios, te acaricio con mis manos,
en las zonas prohibidas, que suenan a lírica.

Desnudos en la bañera, masaje en la espalda,
Don Juan en telenovela, asesino de tristezas,
defensor de los culpables de pecados mortales,
amante de la vida, futuro que siempre defrauda.

Soñador incansable, veraneo en la playa,
tú tirada en la toalla, sin ese sujetador,
te miro con malos ojos, soy conquistador,
sombra de tu alma, te pongo la medalla,

lo tuyo es darme amor. Cena de culpables,
velada prohibida, ocultos en tu habitación,
perfume de noche, que ha costado un riñón,
posturas imposibles, apaciguado soledades,

besos de la muerte, colgados de tu boca,
tumbas gemelas, en cementerios de horror,
nuestros cuerpos marchitos buscan calor,
mientras desean que se les pudra la ropa.

Almas condenadas, castigos de un amor,
te amo, tu no me amas, no tengo consolador,
dame fuerza, regálame garra, no tengo valor,
te beso y te acaricio, deseos al portador.

¡Que le voy a hacer, si la vida me aburre,
y se empeña en no dejarme ser!

José Sergio González Rodríguez.
23 de Octubre de 2013-
 

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...