lunes, 4 de noviembre de 2013

ESTE ARTÍCULO HA SIDO SACADADO DIRECTAMENTE DE LA EDICIÓN DIGITAL DEL FARO DE VIGO. 4/11/2013

Un sueño cumplido

Veinte discapacitados, por un día son moteros con el plan Hefesto

04.11.2013 | 07:31
Las personas con discapacidad disfrutaron de la moto como pasajeros. // Gustavo Santos
Las personas con discapacidad disfrutaron de la moto como pasajeros. // Gustavo Santos
Alrededor de 40 moteros de distintos puntos de Galicia aunaron ayer esfuerzos para cumplir el sueño de una veintena de personas discapacitadas: dar una vuelta en flamantes Harley o Ducati. Se trata de una actividad del programa Hefesto, que busca acercar las distintas manifestaciones de la cultura urbana a personas con limitaciones de movilidad.
"Ha sido una experiencia alucinante, sobre todo teniendo en cuenta que nunca vamos a poder llevar una moto y yo siempre soñé con conducir una Harley", señala Sergio González Rodríguez, de la asociación de paralíticos cerebrales Amencer. El joven fue ayer uno de los veinte participantes en la actividad "Discapacidad y cultura motera" que celebró el Concello de Pontevedra en el marco del programa Hefesto.
Éste busca acercar las llamadas culturas urbanas a las personas discapacitadas y, tras actividades como los talleres de break dance o de audiovisual, propuso a una veintena de discapacitados una original ruta en moto en la que los conductores fueron integrantes de diversos moto clubes gallegos.
Rosa dos Ventos de Poio, Fribóns de Marín, Mentes Libres de Tomiño o Tamares de Pontevedra fueron algunos de los clubes que colaboraron en la actividad, a los que se sumaron moteros de A Coruña, Vigo, Ribadumia, Caldas y Ourense.
Todos ellos colaboraron para que los participantes viviesen una mañana inolvidable en la que "no pasamos nada de miedo, nos pareció genial", precisa Sergio González.
La concejala de Benestar, Carme Fouces, acompañó a los moteros en el coche escoba y reconoce que uno de los mayores retos fue vencer las reticencias iniciales de las familias. "Son chicos muy atendidos y protegidos", indica, "de modo que hay que romper estas barreras, hubo varios ensayos de la actividad y cuando la planteamos a las familias les sorprendió inicialmente".
Carme Fouces recuerda que "tras los talleres quedaba un poco lo que son el buque insignia de la cultura urbana, que son los moteros, la cultura motera de la Harley y además nos parecía que tenía un plus añadido, que es que la mayoría de las personas con discapacidad ni puede soñar con subirse a motos como estas, que son preciosas y tan bien cuidadas; con ello se consiguió cumplir este deseo y, sobre todo, dar a conocer a todo el mundo que las personas con discapacidad son gente con capacidad suficiente para hacer esto y muchas otras cosas más".
Y tras un tranquilo paseo en moto al que ayudó el buen tiempo (después de una suspensión anterior provocada por la lluvia) los moteros y sus copilotos compartieron un animado pincho en plaza de España, donde se concentraron todos los participantes.
Fue el momento para contemplar las motos, por ejemplo un trinke, un vehículo de tres ruedas "que está adaptada para personas con discapacidad", indica uno de los moteros. A unos metros, todo tipo de grandes motocicletas que hicieron las delicias de los aficionados a las dos ruedas.
¿Te importa que te añada a mi Facebook? Pregunta una joven discapacitada a un fortachón, barbudo y encuerado motorista. El aludido disimula la sonrisa para responder muy serio: "Es que me parecería muy mal si no me pones".

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...