viernes, 2 de mayo de 2014

CONCLUSIONES SOBRE MI PRIMER MES EN EL MUNDO DEL YOGA

Hace unas semanas traté en este mismo blog mi alegría por haber logrado cumplir uno de mis pequeños sueños, el de poder asistir a clases de yoga, después de estar varios años buscando un lugar donde me admitiesen de manera frustrada. Pero con el tiempo mi búsqueda detectivesca ha terminado por dar sus frutos; por lo que el objetivo de este artículo es concluir cuales han sido los beneficios y perjuicios que a día de hoy, menos de un mes más tarde de haber empezado a practicar la actividad, he apreciado en esta experiencia. Por ello deseo centrar este artículo en dos apartados, para que no se haga demasiado pedante:


  1. Desde un primer momento he recibido un trato afectuoso por parte de todo el mundo, ya sean compañeros, profesora u encargados de la organización del centro. Todo ello aporta a mi vida una gran alegría, pues me permite integrarme una vez más en una actividad de grupo, con personas sin discapacidad.
  2. El segundo punto se centra en la actividad en sí misma. Desde este punto de vista debo destacar dos cosas: 
    • Primero que se trata de una actividad más física de lo que yo esperaba, donde muchos de los ejercicios u posturas que hay que realizar, se me hacen imposibles, debido a mis limitaciones. De todos modos, en ello no veo motivo para rendirme, pues a medida que pasan las jornadas he podido comprobar que más compañeros/as, sin ninguna limitación motora, tampoco son capaces de llevar a cabo todas las posiciones. De manera que sería injusto hasta rozar el infantilismo, abandonar mis metas, sólo por que no pueda hacer todos los ejerecicios. Además la profesora muestra de manera continuada adaptaciones de los ejercicios, para aquellos que no podemos hacerlos de la manera habitual.   
    • La segunda cuestión y quizá la que más me ha decepcionado hasta el momentos, es que pensaba que se trataba de una actividad menos física y más centrada en el mundo de la meditación, que es el que más me interesa. Así como aprender a relajarse, a concentrar los pensamientos o incluso a dejar la mente en blanco, pero a esas áreas solamente se les dedica los últimos minutos de la clase.
¿A qué conclusión llego a todo esto?, supongo que a la que he llegado con otras muchas actividades realizadas a lo largo de mi vida. Para empezar que uno debe ser consciente siempre de quien es, con sus virtudes y defectos. De que no siempre podemos lograr todo lo que deseamos, pero ello no debe amargarnos la vida, sino que debemos poder tratar de disfrutar de aquello que la vida nos ha concedido, por poco que nos parezca en ocasiones, pensar siempre que otros pueden menos. Pero al mismo tiempo, tampoco debemos amedrentarnos a la hora de buscar nuevas metas, ya tendremos tiempo de retroceder si vemos que no podemos alcanzarlas, lo cual no debe ser impedimento para probar una y otra vez, en campos diversos, con gente distinta. Porque de todo, sea bueno o malo, siempre sacamos cosas que enjoyarán la vida. Y por último que en ocasiones podemos hacer las cosas siempre que seamos realistas con nosotros mismos y las adaptemos a nuestras circunstancias, no siempre es posible, pero sí lo es en más ocasiones de las que creemos. 

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...