Ir al contenido principal

EL LEGADO DE TIBU

Cada cierto tiempo la gente necesita inventarse algún tipo de moda absurda para despejar sus aturdidas vidas. Quizá porque no saben que hacer con su tiempo libre o tal vez para reclamar esos minutos de gloria que todos deseamos tener en algún momento. También cabe la posibilidad que, burros como somos la mayoría, se nos estén terminando de apagar las pocas luces que tenemos. Pero el caso es que cada vez inventamos banalidades más grandes, que luego tratamos de contagiar a los demás a modo de peste. Ello se debe a que si los demás nos siguen el juego, nuestro sentido del ridículo se ven compensado con la pasmosa idea de que no somos los únicos descerebrados del planeta. La última moda que ha surgido con fuerza de la deficiente cordura humana ha sido la de EL LEGADO DE TIBU.

No sé exactamente quien inventó este evento que emborrona las redes sociales a base de baños en ríos, fuentes, o duchas siempre en agua fría, unas veces más vestidos que otras y que terminan con unas nominaciones, a terceros, los cuales de no cumplir con el objetivos deben pagarte una mariscada. Bueno, al menos la afición al marisco no se ha perdido. El problema es que en los tiempos que corren, donde los reajustes, y los recortes aprietan nuestro cuello como sogas en el patíbulo, la mayor parte de la población no puede permitirse pagar mariscadas, aunque tengo entendido que unos palos de cangrejo pueden ser una buena solución, son congelados y a buen precio. De manera que a falta de dinero e ideas con las que combatir el aburrimiento, mucha gente opta por seguir la corriente e ir colgando sus vídeos de mojaduras.  Bueno, cada cual hace con su tiempo y con su vida el ridículo que desee. Y si el aburrimiento y la falta de cosas interesantes que hacer, no abundan en tu vida, es posible que acabes sucumbiendo a este tipo de modas. Puede que incluso este sea un ben ejemplo de la falta de personalidad de la que carece la mayoría de la población, que sigue las modas, como miembros de una secta incapaces de pensar con nitidez.

Pues bien, desde esta sección, quiero defender a todas las personas que en lugar de ser meros corderos, tratamos de ser nosotros mismos, que en lugar de dejarnos llevar por la primera moda que surge al otro lado de pantalla, nos decidimos por discrepar, seguir  nuestra santa bola y no permitir que los demás guíen nuestras vidas como meras marionetas. Por ello quiero dejar claro, varias cosas. La primera es que no me pienso someter a la dictadura de Tibu, y la segunda es que no considero que ni yo, no nadie tenga la obligación de seguir el cuento de moda de ningún degenerado, y en consecuencia pagarle ninguna mariscada a nadie por ello. Y en este punto debo decir, que me considero amigo de mis amigos, que si considero oportuno invitar a mis amigos por placer o por que puedo permitírmelo, de veras que lo voy a hacer, por amor y respeto a los demás, pero no, porque me lo imponga un estúpido desafío. Por otro lado, me bañaré vestido o desnudo, cuando desee, sin dar explicaciones a nadie, lo segundo me parece más natural, puedo grabarme o no, colgarlo o no en la red, eso es cosa mía, pero lo que no voy es a provocar o coaccionar a nadie a modo de apuesta para que haga los mismo.  

Entradas populares de este blog

LOS DIOSES AÑEJOS DE AYER

Se me han despintado los tonos de la firmeza entre ideales oxidados por el paso del tiempo, fui conquistado por una patria sin medianera, que enamoró mi alma deseosa de sentimiento.
Perdí entre las moradas de escombros rancios, los hilos que ataban mi esperanza a lo eterno, extravié mi fervor por los dioses añejos de ayer que de sumisión emperifollaron a mis ancestros.
Puse rumbo por los océanos de la incertidumbre, apremiando esa estela que nos heredan los sabios, descifré entre líneas la veracidad de sus parábolas, trocando toda mi ignorancia en un saber caudaloso.
Seguí los vientos que navegaban hacia el frío blanco, para ver si entre las profundidades de su rocoso hielo, hallaba un núcleo candente que alimentase la razón,
y dejándome cautivar por su maná, matase mi llanto.
José Sergio González Rodríguez.

DECREPITUD

La decrepitud viste de coraza
y cabalga hacia mi cada día
ansiando clavarme su lanza
hasta ahogarme en mi víspera.

La vida recela de mi dicha, mientras velo por mi amada, nuestra unión fue bendecida, sin llevar una carga pesada.
Yo la increpo adornando mi ira, mi mano la niega en bocanada, ¡Es que no acepta ser derrotada! Pues ese el final de toda victoria.
Por seguro en esta vida le sugiero no dar nada.

SE LLAMA VULVA

El idioma castellano es algo muy hermoso, como también lo es la anatomía humana en su conjunto. Ya he comentado en esta sección, durante un articulo que escribí en defensa del nudismo, que la maldad se encuentra en la mirada ajena. Todo el cuerpo, de pies a cabeza merece el máximo respeto y en ningún caso me parece motivo de vergüenza. Respecto al idioma, creo que todos y sobre todo el nuestro se encuentra plagado de palabras hermosas, muchas de las cuales se han dedicado al nombramiento de cada una de las partes del cuerpo; riñón, hígado, ojo... bueno creo que la lista es demasiado larga como para exponerla aquí. El problema es que cuando nos referimos a los órganos sexuales, nos encontramos con un montón de sinónimos absurdos y mal sonantes, con los que nos referimos a ellos, de manera constante; en lugar de Pene (Polla, Falo), en lugar de Testículos ( Huevos, Cojones...), todo esto en lo que al hombre se refiere, porque, cuando hablamos del sexo de la mujer, tampoco nos quedamos at…