lunes, 16 de junio de 2014

EL LEGADO DE TIBU

Cada cierto tiempo la gente necesita inventarse algún tipo de moda absurda para despejar sus aturdidas vidas. Quizá porque no saben que hacer con su tiempo libre o tal vez para reclamar esos minutos de gloria que todos deseamos tener en algún momento. También cabe la posibilidad que, burros como somos la mayoría, se nos estén terminando de apagar las pocas luces que tenemos. Pero el caso es que cada vez inventamos banalidades más grandes, que luego tratamos de contagiar a los demás a modo de peste. Ello se debe a que si los demás nos siguen el juego, nuestro sentido del ridículo se ven compensado con la pasmosa idea de que no somos los únicos descerebrados del planeta. La última moda que ha surgido con fuerza de la deficiente cordura humana ha sido la de EL LEGADO DE TIBU.

No sé exactamente quien inventó este evento que emborrona las redes sociales a base de baños en ríos, fuentes, o duchas siempre en agua fría, unas veces más vestidos que otras y que terminan con unas nominaciones, a terceros, los cuales de no cumplir con el objetivos deben pagarte una mariscada. Bueno, al menos la afición al marisco no se ha perdido. El problema es que en los tiempos que corren, donde los reajustes, y los recortes aprietan nuestro cuello como sogas en el patíbulo, la mayor parte de la población no puede permitirse pagar mariscadas, aunque tengo entendido que unos palos de cangrejo pueden ser una buena solución, son congelados y a buen precio. De manera que a falta de dinero e ideas con las que combatir el aburrimiento, mucha gente opta por seguir la corriente e ir colgando sus vídeos de mojaduras.  Bueno, cada cual hace con su tiempo y con su vida el ridículo que desee. Y si el aburrimiento y la falta de cosas interesantes que hacer, no abundan en tu vida, es posible que acabes sucumbiendo a este tipo de modas. Puede que incluso este sea un ben ejemplo de la falta de personalidad de la que carece la mayoría de la población, que sigue las modas, como miembros de una secta incapaces de pensar con nitidez.

Pues bien, desde esta sección, quiero defender a todas las personas que en lugar de ser meros corderos, tratamos de ser nosotros mismos, que en lugar de dejarnos llevar por la primera moda que surge al otro lado de pantalla, nos decidimos por discrepar, seguir  nuestra santa bola y no permitir que los demás guíen nuestras vidas como meras marionetas. Por ello quiero dejar claro, varias cosas. La primera es que no me pienso someter a la dictadura de Tibu, y la segunda es que no considero que ni yo, no nadie tenga la obligación de seguir el cuento de moda de ningún degenerado, y en consecuencia pagarle ninguna mariscada a nadie por ello. Y en este punto debo decir, que me considero amigo de mis amigos, que si considero oportuno invitar a mis amigos por placer o por que puedo permitírmelo, de veras que lo voy a hacer, por amor y respeto a los demás, pero no, porque me lo imponga un estúpido desafío. Por otro lado, me bañaré vestido o desnudo, cuando desee, sin dar explicaciones a nadie, lo segundo me parece más natural, puedo grabarme o no, colgarlo o no en la red, eso es cosa mía, pero lo que no voy es a provocar o coaccionar a nadie a modo de apuesta para que haga los mismo.  

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...