martes, 22 de julio de 2014

¡NO, A LA INVASIÓN DE PALESTINA!


Ante todo soy un escritor.


YO NO SOY RAPERO
(Canción)

Yo no soy rapero,
pero sé lo que no quiero:
Violencia, racismo,
guerra, egoísmo,
ideas impuestas
por la fuerza,
el poder,
en una desigual lucha
donde el pueblo
lleva las de perder.

Yo no soy rapero,
pero analizo lo que veo.
Ideas fascistas,
líderes intolerantes
que abusan del pueblo
a base de promesas,
grandes mentiras,
fantasiosas utopías,
sembrando terror
con violentos ataques
sobre la población.


Yo no soy rapero
pero creo lo que veo.
Si líderes mundiales,
ricos y poderosos,
hombres de occidente,
derraman sangre
de gente inocente,
los llamamos
ataques justificados,
ataques preventivos
basados en el miedo,
previniendo un futuro
que imaginan oscuro,
desconocido, increíble,
en el que malvados,
crueles tiranos,
gobiernan con mano libre,
imponiendo ideas
diferentes a las nuestras.
Hombres esclavizados
por líderes despiadados
que sólo piensan
en riqueza y poder
o vete tú a saber.


Matar está bien
o está mal,
según interese
a cada cual.

Si lo hace el pobre
atacando al rico...
¡Ay, madre!
Eso es terrorismo.
Si lo hace el rico,
hombre poderoso,
jefe del gobierno
de un país avanzado,
el hombre de poder,
entonces anunciamos,
con grandes voces,
a los cuatro vientos:
¡Razones tendría
para tenerlo que hacer!
¡Quién soy yo
para poner en duda
los medios necesarios,
para hacer cumplir la ley!
Ellos sabrán
como realizar...
¡Su difícil trabajo!


El sabrá,
sus razones tendrá
para escoger
esa manera de gobernar.
Hay contratos,
también intereses,
y deberías saber
que cada cual
su culo debe proteger.

Yo no soy rapero
pero creo lo que veo.

Afganistán,
Irak, Palestina.
Las bombas estallan,
la gente muere,
crueles balas,
temibles minas
borran del mapa
a cualquier hijo de vecina,
a un niño o un anciano,
a una pareja enamorada
que pasea de la mano
para que los poderosos
jueguen a las batallas
y de brillantes caudales
llenen sus arcas.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...