martes, 11 de noviembre de 2014

TRES CERDITOS ATRACADORES

Pocas veces a lo largo de mi vida, que ya empieza a acumular unas cuantas primaveras, he encontrado una serie de nacionalidad Española, que llamase mi interés cinéfilo. Pues la mayoría de ellas, me parecen especialmente noñas e incluso de mala calidad, puede que alguna sea interesante, pero la verdad es que ya sea por temática o por facturación, ninguna de ellas logra engancharme. A lo mejor es que soy demasiado exquisito. No voy a mentir, porque no es mi estilo, de manera que voy a dajar claro que series como "Cuéntame como pasó", "Isabel", "El Barco",... no han conseguido que me decantase nunca por las series nacionales. Lo cual siempre me supuso una intriga, teniendo en cuenta que soy un fan desde hace muchos años del cine español. Bueno de todo el cine, pero bueno, que siempre tengo un lugar en mi corazón para lo patrio. En cambio, con las series de origen nacional, nada, es como si les tuviese algún tipo de alergia, hasta el punto de que ver empezar una me lleva a cambiar de canal. Con todo esto no quiero despreciar a los artístas españoles ¿o sí...? no sé. Vamos a aclarar que hasta hace pocos años todas las series, sea cual fuera su origen, eran productos de segunda,o tercera. Por suerte en lós últimos años, las cosas han cambiado mucho, hasta el punto de ocupar el lado opuesto, el de la maestría, llegandose ha realizar series con mucha más calidad cinematográfica que la de las películas. Yo muchas veces tengo pensado que el buen cunéfilo, gusta del cine clasico y de la televisón moderna. Siempre que no sea de pata negra. 


Ayer una serie de origen nacional, me hizo cambiar de opinión: CUÉNTAME UN CUENTO, con el primer capitulo dedicado a realizar una versión moderna y adulta de los tres cerditos, me resulto al menos entretenida.  Que conste que no quiero lanzar las cartas al vuelo antes de tiempo, pero, a juzgar por este primer programa la cosa promte. Hacer de este sencillo cuento una interesante trama policial, aunque le falte un poco más de intriga, consiguiendo que el espectador no aparte los ojos de la caja tonta, al menos en mi caso, tengo que admitir, que tiene su mérito. Lo que sí me quemaban eran los largos descansos.

Sin duda es un homenaje a los cuentos, a la no necesaria infantilización de los mismos y porque no, otra vuelta de tuerca a unas historias conocidas por todos, desde un punto de vista más original. Y eso, insisto, es algo que está muy bien. No puedo prometer ver toda la serie, pero sí almenos, que ya tengo interés por ver un segundo programa.

Por último y aunque sea una nefasta invitación al plagio, creo que hacer algo similar en el teatro, seguro que ya se hizo muchas veces, puede  ser una idea a considerar.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...