martes, 23 de junio de 2015

POR PASAR EL TIEMPO...

José Sergio González Rodríguez



LA MUERTE NO EXISTE

Hoy pretendo comentar un tema que preocupa a mucha gente, como es el de la muerte, ese fin que antes o después acecha a toda vida. Y es que Muerte y Vida, son dos caras de una misma moneda, la existencia de la una no es posible sin la otra. ¿O sí?

En mi más modesta opinión, la muerte no existe. Puesto que el ser inerte no es consciente de sí mismo, del espacio o el tiempo. Simplemente surge el no estar, la total inconsciencia. Personalmente, no creo en otra vida, como tampoco en existencias pasadas. Simplemente soy conocedor del ahora inmediato, pues el futuro, no es más que un producto de la imaginación y el pasado, un recuerdo inconcluso.

Entonces, la no existencia es imposible, ya que en tal caso la existencia no es conocida. La vida es lo único que debe importarnos, así como el aprovechamiento del momento en el que estamos presente. Partiendo de esta premisa, debo reconocer que muchas de las costumbres que tenemos los humanos, como puede ser el ritual de visitar cementerios el 1 de noviembre o hacer misas por los fallecidos, son costumbres que me parecen totalmente absurdas. Simplemente porque considero que los únicos que estamos siendo conscientes de tal acto, somos nosotros mismos.

Dios no existe.

Y ningún otro animal celebra rituales por sus difuntos, al menos, más allá del día de despedida. Después, la vida sigue su natural curso. Y jamás debemos olvidar que el hombre es un ser vivo que pertenece al Reino Animal, todas las demás teorías, son cuentos sin fundamento. Pues la única realidad es la natural y las únicas leyes que rigen la vida, son las que marcan, el azar y la selección natural, a través de ese proceso conocido como; evolución.

He visto a mucha gente, hablar sobre como desean ser tratados una vez que sus corazones se apaguen. Una vez más, digo: “A mí, eso me trae sin cuidado.” No tengo deseos para después de muerto, simplemente me interesa lo que ocurre conmigo mientras estoy vivo. Mucha gente añora las personas que se han ido, que no son más que células sin vida. Yo, procuro no hacerlo, simplemente me parece una pérdida de tiempo. Aunque si tengo muy en cuenta los buenos recuerdos, los grandes momentos que he pasado en su compañía.

En lugar de ello, prefiero aprovechar mis instantes vitales, haciendo aquello que me gusta. Estando con la gente a la que quiero o simplemente con la que me apetece estar. Vivir el momento de manera intensa y dejar de pensar demasiado en lo que ocurrirá instantes más tarde.


Yo no temo la muerte, simplemente temo dejar de existir. Pues con ello, dejaré de sentir…

José Sergio González Rodríguez.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...