martes, 22 de septiembre de 2015

FRANCISCO, LA PELÍCULA PRESCINDIBLE

Hace tiempo que perdí la fe, que dejé de creer en los milagros y demás relatos divinos y por supuesto que dejé de ir a la Iglesia con regularidad, que abandoné los rezos y demás rituales, pues creo que son costumbres del comportamiento humano, que a nivel comportamiento, rozan el absurdo. Hace un tiempo, por curiosidad, comencé a leer la Santa Biblia, y la verdad es que al cabo de unas jornadas, lo pospuse, porque el Dios que allí se describía, me parecía que se comportaba como un tirano, sádico y vengativo.

No suelo ver cine religioso y la única cinta sobre la vida de Jesús que me gusta es "EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO", de Pier Paolo Pasolini. Pues considero, como la mayoría de los cinéfilos, que se trata del mejor retrato de Jesús de Nazaret, que se ha llevado al cine. Pero no vengo a escribir sobre Jesús, sino sobre uno de sus discípùlos, el Papa Francisco y la película que narra su vida y que se acaba de estrenar en el cine. 
Francisco, El Padre Jorge (2015), dirigida por Beda Docampo Feijoó, es la primera cinta dedicada al Santo Padre, que en la actualidad gobierna desde el Vaticano, el destino de las dóciles ovejas cristianas, o más bien católicas. D. Jorge Bergoglio, se nos presenta como un joven que descubre la fe y decide volcar su vida a esta vocación. Los pasos que rigen su vida, desde este instante, hasta que llega al Papado, son el hilo narrativo de una trama, que va perdiendo fuelle a medida que avanza la historia. España, colabora en esta producción, de escasas pretensiones, "seguro que si detrás de la cámara estuvise alguien como Oliver Stone, las cosas irían por autopistas diferentes", nos narra algunas de las cosas significativas que afectaron a su vida, sus desvanéos políticos y la renuncia al amor, por una vida casta, destinada a Dios.  Y entorpecindo más el relato, una periodista a la que le encargan seguir los diferentes cónclaves y que termana haciendo amistad, así como seguidora de Bergolio. Las miserias de Argentina, sus crisis y su corrupción, también son tratadas aquí de soslayo, no vaya a ser que alguien se moje demasiado y de muestras de valentía. La película, me resulto bastante aburrida y predecible, desde su comiemzo, hasta los créditos finales. Darío Grandinetti, no es que tenga demasiado parecido con Francisco, y no tampoco me pareció que hiciese una interpretación carismática. ¡Bueno, una pena de ocasión, que pudo ser buen cine y no llega más que a telefílm de sobremesa!

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...