martes, 22 de septiembre de 2015

UNA PERSONA MEMORABLE

Este es el segundo texto que dedico al Papa Francisco, el ahora todopoderoso jefe de la Santa Iglesia Católica, en la que hasta hace unos años, creía con bastante firmeza. En cualquier caso, ya no es así, supongo que se debe a que las personas vamos cambiando a lo largo de los años. Será porque la ciencia y los escándalos que sacuden a la Iglesia Católica, han logrado que mis deseos de pertenecer o simplemente que me puedan vincular a dicha institución capitalista y dictatorial, me parece simplemente ofensivo. De manera, que antes de seguir escribiendo, deseo dejar claro que me encuentro totalmente fuera de esta Iglesia, así como de cualquier otra. Que "Dios no existe", es algo de lo que estoy totalmente convencido a estas alturas de mi vida. En cualquier caso, Don Jorge Belgrorio, me parece una persona memorable, alguien que pasará a la historia por desear una sociedad mejor, un mundo un poco más Justo. En las últimas jornadas, su visita a Cuba, sus entrevistas con los Castro, con la intención de que este país pueda abrirse al mundo, me parece una buena muestra de dicho interés. Creo sinceramente que Cuba, necesita una segunda oportunidad, pero también que es necesario que sean los propios cubanos, empezando por sus mandatarios y seguido por todos los ciudadanos, incluidos los que se encuentran en el exilio o en prisión, por motivos políticos, los que tienen que decidir, de manera libre y democrática, cual es el futuro que desean tener. También quiero aprovechar, para sumarme a aquellos que piden el final del embargo a este país, dejando de una vez por todas el triste pasado, con sus conflictos y penalidades,  pasen a ser material de los libros de historia de una vez por todas. Así como el fin de la etiqueta diabólica, que el comunismo y el socialismo, tiene en gran parte del planeta. Pero, volviendo al Papa Francisco, creo que su pontificado hasta el momento, esta siendo de los mejores, entre aquellos que yo tengo conocimiento, es un hombre preocupado por el mundo, la ecología, la paz entre los pueblos y las religiones y que además está abriendo la Iglesia al Siglo XXI. Que se ha atrevido a decir que Adán y Eva, son un cuento para niños. Que ha pedido perdonar el aborto durante el años Santo, a pesar de que considero que es uno de los peores crímenes que puede cometer el animal humano, y así muchas más cosas... Este hombre es un cambio necesario, un hombre que parece querer mostrarnos el buen camino, aquel del que nos habla Jesús en la Biblia. Y es que como en el caso del Maestro, Belgrorio, no parece venir al mundo a condenar a la humanidad, sino a querer decirnos, que una sociedad diferente todavía es posible y que solamente está en las manos del ser humano, poder lograr que el futuro ideal sea posible. Creo que el respeto a la libertad, la democracia, los Derechos Humanos... son bienes muy importantes que debemos saber atesorar, para no quedarnos sin ellos, pues es más sencillo perder que encontrar. No sé como se comportaría Francisco, si en lugar de ser el líder de una iglesia, fuese el mandatario de un país, elegido en democracia, y sometido a elecciones cada cuatro años, pero desde luego, estando sentado en la silla de Pedro, está dando verdaderas clases de ética, liderazgo y buen hacer... 

Respecto a su Iglesia, considero que debe adaptarse mucho más a los tiempos modernos, si desea seguir conservando un numeroso grupo de fieles en el mundo. En este sentido, es preciso que abandone todas las ideas arcaicas y obsoletas desde hace tiempo, que todavía dominan desde las zonas más altas y oscuras de dicha entidad. Que abandone la palabrería, con la que llena absurdos panfletos, y empiece a centrarse en su misión, no evangelizadora, sino, aquella destinada a la ayuda y defensa de los seres más desprotegidos de la tierra, donde los humanos, claro está deben ocupar un lugar de preferencia, pero no, por ser hijos de un Dios, sino, porque es el único animal que cuenta con la inteligencia necesaria para custodiar y velar, por el buen futuro de nuestro mundo. En principio, el único que tenemos asegurado.     
  

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...