sábado, 5 de diciembre de 2015

POEMA POR LA PAZ

ESPEJOS OBLÍCUOS

Amigo,
te diviso sólo, entre escalofríos,
y yo, desasosegado,
garabateo entre mi papiros
la ojeriza que trata de distanciarnos.

A la sazón,
conjeturo un lienzo de turbiedad,
que transfigura mis desconciertos,
ataviándolos del gélido color ceniza.

Pienso,
que si el  Santo Padre nos ama,
no anhela que retemos los sables,
pues en el plasma, no se alberga,
el Karma.

No desprecio la cruz,
ni calumnio a la media luna,
no hallo virulencia, en el crucificado,
y pregono dichoso al elegido por Alá.

Me pregunto,
¿Por qué reflejarnos en espejos oblicuos?
Ellos deforman la veracidad de los sueños,
son la piedra que ondea sobre las aguas;

rompiendo;
el manso equilibrio de su cauce,
acuchillando su dermis cristalina,
mancillando así, a la madre Naturaleza.

Total,
Para luego hundirse en el fango,
la humedad calando toda su pureza,

hasta quedarse yerto el fugaz recuerdo.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...