martes, 9 de febrero de 2016

DANZA CON SATANÁS


Ciclogénesis de remordimientos punzan mi débil alma,
recordándome  las puertas prohibidas en donde peté,
archivando cada pecado sedicioso en mi subconsciente,
haciendo de mi vida, un duermevela sin gracia alguna.

¿Cuál ha sido el clamor que me condujo a los deslices?
Juro por la sacra naturaleza, que ignoro la desdicha,
mas temo el castigo que pueda venir del santo cielo,
en justa represalia por esta mi arrogancia mundana.

En mi danza con Satanás, traté de sostenerle la mirada,
como poseedor de la dichosa repudia que lo espanta,
pero su fortaleza es como un forjado envenenado de óxido ,
que se te incrusta en las venas, hasta pararte el corazón.

¿Cuál ha sido la debilidad que me ha corrompido el alma?
Sin rebatirlo lo confesaré a vuestras santas mercedes,
fueron las curvas de una Eva que vislumbré entre la niebla,
una vampiresa con encanto instalada en mis desvaríos.

Con ella, revoloteé entre las lujuriosas sábanas de seda,
mientras intentábamos alcanzar juntos el ansiado karma,
hasta que despertar entre los sudores helados por el mal,
en la soledad incauta de un lecho desolado por la ira.

Fue entonces cuando las lágrimas del remordimiento,
adornaron mis mejillas, cuando el llanto hizo su seña,
pues fue en ese suspiro, cuando caí en la ruda cuenta,
de que el engaño a mi amada, era ahora, un rudo canto.


José Sergio González Rodríguez

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...