Ir al contenido principal

DANZA CON SATANÁS


Ciclogénesis de remordimientos punzan mi débil alma,
recordándome  las puertas prohibidas en donde peté,
archivando cada pecado sedicioso en mi subconsciente,
haciendo de mi vida, un duermevela sin gracia alguna.

¿Cuál ha sido el clamor que me condujo a los deslices?
Juro por la sacra naturaleza, que ignoro la desdicha,
mas temo el castigo que pueda venir del santo cielo,
en justa represalia por esta mi arrogancia mundana.

En mi danza con Satanás, traté de sostenerle la mirada,
como poseedor de la dichosa repudia que lo espanta,
pero su fortaleza es como un forjado envenenado de óxido ,
que se te incrusta en las venas, hasta pararte el corazón.

¿Cuál ha sido la debilidad que me ha corrompido el alma?
Sin rebatirlo lo confesaré a vuestras santas mercedes,
fueron las curvas de una Eva que vislumbré entre la niebla,
una vampiresa con encanto instalada en mis desvaríos.

Con ella, revoloteé entre las lujuriosas sábanas de seda,
mientras intentábamos alcanzar juntos el ansiado karma,
hasta que despertar entre los sudores helados por el mal,
en la soledad incauta de un lecho desolado por la ira.

Fue entonces cuando las lágrimas del remordimiento,
adornaron mis mejillas, cuando el llanto hizo su seña,
pues fue en ese suspiro, cuando caí en la ruda cuenta,
de que el engaño a mi amada, era ahora, un rudo canto.


José Sergio González Rodríguez

Entradas populares de este blog

LOS DIOSES AÑEJOS DE AYER

Se me han despintado los tonos de la firmeza entre ideales oxidados por el paso del tiempo, fui conquistado por una patria sin medianera, que enamoró mi alma deseosa de sentimiento.
Perdí entre las moradas de escombros rancios, los hilos que ataban mi esperanza a lo eterno, extravié mi fervor por los dioses añejos de ayer que de sumisión emperifollaron a mis ancestros.
Puse rumbo por los océanos de la incertidumbre, apremiando esa estela que nos heredan los sabios, descifré entre líneas la veracidad de sus parábolas, trocando toda mi ignorancia en un saber caudaloso.
Seguí los vientos que navegaban hacia el frío blanco, para ver si entre las profundidades de su rocoso hielo, hallaba un núcleo candente que alimentase la razón,
y dejándome cautivar por su maná, matase mi llanto.
José Sergio González Rodríguez.

DECREPITUD

La decrepitud viste de coraza
y cabalga hacia mi cada día
ansiando clavarme su lanza
hasta ahogarme en mi víspera.

La vida recela de mi dicha, mientras velo por mi amada, nuestra unión fue bendecida, sin llevar una carga pesada.
Yo la increpo adornando mi ira, mi mano la niega en bocanada, ¡Es que no acepta ser derrotada! Pues ese el final de toda victoria.
Por seguro en esta vida le sugiero no dar nada.

SE LLAMA VULVA

El idioma castellano es algo muy hermoso, como también lo es la anatomía humana en su conjunto. Ya he comentado en esta sección, durante un articulo que escribí en defensa del nudismo, que la maldad se encuentra en la mirada ajena. Todo el cuerpo, de pies a cabeza merece el máximo respeto y en ningún caso me parece motivo de vergüenza. Respecto al idioma, creo que todos y sobre todo el nuestro se encuentra plagado de palabras hermosas, muchas de las cuales se han dedicado al nombramiento de cada una de las partes del cuerpo; riñón, hígado, ojo... bueno creo que la lista es demasiado larga como para exponerla aquí. El problema es que cuando nos referimos a los órganos sexuales, nos encontramos con un montón de sinónimos absurdos y mal sonantes, con los que nos referimos a ellos, de manera constante; en lugar de Pene (Polla, Falo), en lugar de Testículos ( Huevos, Cojones...), todo esto en lo que al hombre se refiere, porque, cuando hablamos del sexo de la mujer, tampoco nos quedamos at…