martes, 8 de marzo de 2016

MALOS VICIOS



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¿ENFERMEDADES EVITABLES?

La salud es un bien poderosísimos que casi todos despreciamos de cuando en vez, unos más que otros, pues todos somos conscientes que son innumerables la cantidad de puertas diferentes que el azar tiene para expulsarnos de esta vida. 

Una gran parte de los humanos comemos, bebemos y fumamos de más, yo no fumo y los humanos del tercer mundo no tienen vicios, durante el transcurso de nuestras vidas, lo que hace que con el paso del tiempo, nuestra salud se vea mermada. Esta reflexión ha sido realizada por “Atomium-Instituto Europeo para la Ciencia, los Medios de Comunicación y la Democracia” y me parece todo un acierto. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), considera que evitar el tabaco, el alcohol, así como la comida basura, mejoramos nuestra salud, evitaría enfermedades crónicas o graves relacionadas con estas costumbres y ahorraría dinero y medios al Estado, mejorando su economía. “Personalmente y teniendo en cuenta que no fumo ni consumo bebidas alcohólicas, no tengo ningún problema”, pero imagino que una gran parte de la población, no opinará lo mismo, al mismo tiempo que nos dirá “¿Entonces, para que pago mis impuestos?, o ¿No puedo hacer lo que me dé la santa gana con mi vida?, el otro día un amigo al respecto me dijo, “Yo no he pedido venir al mundo”. De manera que si desea abandonarlo lo antes posible, se supone que se encuentra en su pleno derecho. En este sentido no tengo nada que objetar. 

El problema es que estos candidatos a enfermos crónicos son carne de cañón en serie dispuesta a colapsar las listas de espera, haciendo que otras personas con males inevitables tengan más dificultades para ser tratadas de su mal. ¿Debería entonces, hacerse una criba para separar a los enfermos azarosos de los humanos de mal vivir?, creo que este hecho sería un proceso muy peligroso, que podría llevar a la sociedad a crear medidas eugenésicas. Donde solamente los ricos podrían acceder a los tratamientos, los ricos se curaría y los pobres moriría. Algo que ya sucede, si lanzamos la mirada al tercer mundo. ¿Qué tal una ley seca?, ¿Y si prohibimos fumar por Ley?  

Siguiendo estos parámetros, los que nos vemos es abocados a una vida abstenía, cono hábitos monacales, “el sexo puede traer consigo enfermedades” y donde la cultura, el deporte y la vida contemplativa y respetuosa sea nuestro don de ser. Suena bien, pero no es más que una utopía. Y lo es por varias razones: 1) Estos productos de consumo son una gran fuente de inversión de dinero para el Estado. 2) Existen muchas personas que de manera legal, tienen sus vidas atadas a este negocio. 3) Estas drogas, mal llamadas “blandas”, sirven como herramientas evasivas necesarias en nuestro sistema de vida, ¿Un descanso sin pitillo?, ¿Un partido de Fútbol sin la compañía de una copa de coñac?, aunque los abstemios somos las prueba de su viabilidad, la mayor parte de la sociedad opina, que hacerlo sería sacarle chispa a las vidas de las personas. La verdad es que alrededor de estos vicios insanos se mueven la vida social y por lo tanto es un motor económico de las sociedades occidentales, sin las cuales les costaría mucho más sobrevivir, bajaría en consumo  ciudadano y las crisis serían mayores en la mayor parte de los sectores de la sociedad. ¿Y qué decir de las bebidas azucaradas, la bollería…? ¿De verdad la sociedad va a tener una fortaleza interior necesaria para una vida astenia? Yo creo que no. El ser humano, es una animal con muchas debilidades y miedos, que necesita de la ayuda de muchas de estas sustancias para llevar nuestras cruces vitales las cuales debemos soportar en nuestro caminar por la vida. ¿Qué todas estas costumbres tengan un coste social? Pues claro. Pero, aquí es donde tiene que entrar en juego nuestra empatía y sociabilidad, ser conscientes de que somos animales imperfectos y que necesitamos de estos vicios para subsistir de una manera más llevadera.

En cualquier caso también es cierto, que muchas veces se encuentra en nuestras manos el intentar abandonar los malos vicios con la intención de mejorar nuestra calidad de vida. En todo caso y esto se tratará en próximas entregas.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...