lunes, 25 de abril de 2016

25 ANIVERSARIO DE AMENCER-ASPACE



PEDALADA POR LA CIUDAD DEL BURGO

Por
José Sergio González Rodríguez


El próximo mes de mayo, la asociación Amencer-Aspace cumple 25 años de vida, una existencia cuyo único sentido es trabajar por las personas afectadas de Parálisis Cerebral o patologías afines, con el objetivo de mejorar la calidad de vida en todos los aspectos de la misma, fomentando de esta manera una inclusión total de todos sus usuarios. En la actualidad, la asociación cuenta con tres centros, en los que atiende a personas entre 0 a 65 años.


Foto de Diego Torrado

Con motivo de este aniversario, esta primavera estamos celebrando numerosos actos, que se prolongarán todo el año, aunque el mes que se nos avecina, concentre el punto fuerte de los mismos, durante una semana que será inolvidable para todos. La semana pasada tuvo dos eventos de gran transcendencia para nosotros. El primero el pasado miércoles, cuando celebramos en nuestra ciudad, El 1º Encuentro de la Red Gallega de Autogestores, del cual se hablará en otro texto de una manera más exhaustiva, y el segundo, el evento que celebramos ayer 24 de abril de 2016 y que consistió en una Pedalada por la Ciudad de Pontevedra y en la que se rendía un homenaje, tanto a nuestra entidad, como los afectados de la Enfermedad de Crohn, en un intento más de dar visualización a los afectados por ambas patologías.


Foto de Diego Torrado
La Pedalada de ayer, que vino patrocinada por la empresa Elefantes de Charrería, contó con una gran cantidad de asistentes, tanto por parte de ambas asociaciones, como por una numerosa representación de la ciudad pontevedresa. La marcha recorrió varios puntos de la ciudad hasta completar una distancia de 9 kilómetros. El buen tiempo estuvo de nuestra parte en todo momento haciendo mucho más llevadera nuestra aventura. En mi caso, cuyo objetivo era el de asistir como mero espectador, acabó convirtiéndose en una gran aventura. Primero, porque una vez allí me pidieron que hiciese los honores de presentación, junto con Javier Pitillas, que representaba a los enfermos de Crohn, y después porque me ofrecieron llevar una de las bicicletas adaptadas. Todo ello supuso una grata sorpresa, pues ninguna me la esperaba y tampoco iba preparado para llevarlas a cabo. En el caso de la segunda, tampoco llevaba la ropa adecuada para realizar una actividad deportiva, en cualquier caso, en ambas propuestas acabé aceptando encantado. 


Creo que en mi vida, había realizado un recorrido de 9 kilómetros en bicicleta, algo con lo que ni siquiera soñaba en mis vigorosos años de juventud, pero hacer esta proeza, con 40 primaveras a la espalda y sin un entrenamiento previo, “¡Es una Locura!”. Me dijeron que no se trataba de una competición y que por lo tanto, me lo tomase con parsimonia…A eso de las 11 de la mañana dimos la salida. 
 
Foto de Diego Torrado


No llevaba ni 500 m. cuando la bicicleta que conducía se bloqueó, no habiendo forma de que pudiese seguir el recorrido. Un compañero me fue a buscar una bicicleta gemela con la que pudiese seguir el recorrido. -¡Gracias Losi!-. Minutos más tarde me volvía a encontrar en marcha. Con las calles cortadas para que pudiese pasar el pelotón, -Algún amigo se me quejó después por ello alegando “Que no se puede cortar una ciudad por un evento tan pequeño, que una cosa es hacerlo por un Triatlón y otra por una marcha pequeña…”- fuimos recorriendo las diferentes calles de la ciudad. Llevaba más de 20 años sin hacer un circuito sobre ruedas y las cuestas arriba, eran un verdadero suplicio, sobre todo teniendo en cuenta, que desconocía en correcto funcionamiento de los piñones, lo que hacía que me volviese loco con las marchas y en ocasiones, sudase la gota gorda extraordinaria en algunos puntos del recorrido. Pero el orgullo me impedía abandonar, circulaba entre otros muchos participantes, que de cuando en vez, me ayudaban a subir algunas cuestas. Al final, junto a mis compañeros, logré completar el recorrido. Donde en la línea de meta nos esperaba una ración de agua y fruta para recuperar fuerzas. Sin duda -¡Toda una experiencia!-.



Desde estas líneas es mi intención agradecer a todas las personas que nos acompañaron en este día histórico en nuestras vidas, así como a toda la ciudad del Burgo, por su apoyo y sensibilidad aportados. Por último pedirles disculpas por las interrupciones de tráfico y demás molestias que pudo haber causado la actividad. Desde aquí, y creo que hablo en nombre de toda la Entidad, daros las gracias por vuestra compañía.

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...