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MARISA LOZANO FUEGO, PORQUE TUS POEMAS MERECEN SER LEÍDOS CON EL ALMA



POESÍA
Cuando tomas Su mano,Dios está...
Tal vez no te dés cuenta,
porque no siempre grita.
A veces susurra, y toma formas insusuales.
No siempre está en la iglesia.
Su rostro cambia continuamente.
Puede ser un mendigo, un perro,
un niño o una prostituta.
Puede ser tu madre o tu hermana.
Puede hablar en inglés,
gallego,
esperanto,
en árabe,
o en lenguaje de signos.
Quizás no siempre te dice lo que quieres oír.
Pero está, y todas las formas de Su Amor
son eternas.
Como sabéis, no hago proselitismo de ninguna ideología política.Nunca. Amo la libertad y procuro ser tolerante.
Pero jamás se me caen los anillos por escribir a aquellos que amo.
Y a Él, le amo.
Porque me ha demostrado que está a mi lado,
independientemente de mis actos viscerales,
de mi lujuria o de mi ira.
Es más, me ama más todavía por eso.
Porque me ha hecho así, como a cada uno
os ha hecho terribles y maravillosos.
Humanos.
Os quiere mucho.
No necesita castigar,
juzgar,
etiquetar.
Todos podemos visitarle
vayamos vestidos de gala,
en zapatillas
o con andrajos.
Eso no le importa,
y tampoco
que le llevemos velas
o recemos
si realmente nuestros actos nos envilecen.
Creo que a Dios le gusta la coherencia,
y el heavy metal,
y la música clásica, y los helados de chocolate.
Creo que sonríe cuando damos un beso a la persona que amamos
y que ve las mismas puestas de sol
que nosotros vemos.
Anaranjadas, violetas.
Creo que le gusta volar cometas
y acariciar bull dogs,
iguanas,
colibríes.
Creo que adora el mar,
y el silencio,
y también las carcajadas.
Creo que sus lágrimas saben a sal,
como las nuestras,
y que su sangre es celeste,
como el infinito.
Como la nuestra cuando nos miramos las venas.
Creo que amó a una mujer
y a muchos hombres,
que eran sus amigos
y que nunca odiaría
ni condenaría a nadie
por tener una orientación sexual diferente.
Porque entiende todas las clases de amor.
Creo que ama a cada ser que ha creado
a su imagen y semejanza,
y nos ha hecho falibles
porque se aburriría
si fuéramos perfectos.
Creo que nos ve con ternura,
con franqueza,
con mimo.
Creo que sufre cuando nos lastimamos a nosotros mismos,
y a otros,
porque son nuestros hermanos
y a ningún padre le gusta que sus hijos se peleen.
Creo que desea que haya más trabajo y menos promesas.
Y que si un hombre tiene dos monedas de oro,
reparta una con su hermano.
Y creo que nos besa en el viento
y nos acaricia la cara con la brisa.
Creo que quiere
que tengamos hijos
o que no los tengamos,
que respetemos nuestro cuerpo
y que poseamos dignidad,
que no nos dejemos pisar
porque él nos hizo dignos de amarnos
además de ser amados.
Creo que le da pena que nos comportemos
como egoístas , como bestias,
como fantasmas.
Creo que nos dio un alma para algo,
y una de sus funciones
es trascender
más allá de la materia.
Por ello escribimos,
leemos,
gozamos de la Filosofía
y de la música.
Porque nos ha dado ese don.
Y debemos aprovecharlo.
Creo que todos tenemos un sitio en el Cielo,
y que allí no hay solo arpas y ángeles.
Creo que todos bailaremos y compartiremos nuestra comida,
en torno a una hoguera,
abrazando a aquellos que queremos
y también a los que no queremos,
porque allí se olvidan rencores
y nadie necesita carnet de identidad.
Creo que podemos
tenerle presente ya en esta vida
y no esperar a la otra
para demostrar que le amamos.
Creedme, existe.
Puedo sentirlo.
Y sé que os siente también a vosotros.
La fe no posee explicación racional.
Simplemente, se siente.
Como el oxígeno,
del cual nos alimentamos
aunque no podamos tocarlo.
Quizás algún día
alguien invente un detector de micromoléculas
que demuestre la existencia de Dios
con una base científica
y entonces,
nadie se sentirá avergonzado
por reconocer
que cree en Él.
A mí no me hace falta.
Yo, Creo.
Por eso Él cree en mí también.
Y es fantástico.

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