lunes, 6 de junio de 2016

SACAR A BAILAR A LA CIUDAD DEL LÉREZ





Reconozco que siempre fui una persona con una gran facilidad para soñar, sobre todo con aquello que la vida no me permite llevar a cabo en este universo. Y por desgracia, esta patología ilusoria es como un ente que habita dentro de mí, que nunca me abandona. Supongo que vino de serie dentro de mis genes y por lo tanto, me acompañará, para bien o para mal, hasta mi último aliento.


Soy una persona que piensa que: “Las barreras se hicieron para ser saltadas”.

¿Por qué digo esto? 


Veréis: 


El año pasado, intenté correr la San Silvestre, pero una lesión me avisó de que eso no era para mí, pero no me pienso  rendir y seguramente vuelva a intentarlo más adelante…o no, nunca se sabe, después de todo me tengo por una persona bastante tozuda, que no para hasta salirse con la suya. De manera, que nadie se sorprenda si me ve intentándolo otra vez.
  

“Y sí, puede que vuelva a caer, pero pienso seguir levantándome mientras me quede algún resquicio de fuerza en mi interior. 




Otra de mis “ideas Liliputienses” era conseguir bailar. Pero no hablo de un baile con la pareja en un salón a ritmo de Tango. Sino, de un baile-espectáculo, ante el público. Una meta, que en teoría, mis torpes movimientos articulares, no me permiten llevar a cabo a nivel profesional. Pero eso es algo que tampoco me          quita el sueño.  De cualquier manera, cuando hace unos meses, surgió la idea de hacer un Flashmob en la calle, para celebrar con el resto de los pontevedreses el 25 Aniversario de Amencer-Aspace, la verdad es que mi cuerpo deforme se puso nervioso de alegría. Es posible, que lo de cuerpo deforme, genere cierta polémica, entre algunos de mis lectores, pero no alarmaros, que no lo digo de manera vejatoria alguna. Simplemente me hallo poniendo las cosas en un lugar, y hay que ser conscientes de que la lesión que tengo, una Parálisis Cerebral, ha terminado por contorsionar mis articulaciones de una manera evidente, y eso no es demagogia, sino, una evidencia empírica. En cualquier caso, este no es el momento de ponerme a analizar la patología que acompaña a mi cuerpo, sino simplemente dejar claro que todos podemos llegar a hacer cosas que ni imaginábamos y para ello, solamente necesitamos creer en nosotros mismos.

 
Imagen de Elefante de Cacharrería


Siempre tuvimos claro que nuestro espectáculo musical tenía que ser representado en un lugar, donde pudiésemos interactuar con el resto del mundo. Por ello, muy pronto decidimos que ese sitio tenía que ser la Plaza de la Peregrina, centro neurálgico de nuestra hermosa ciudad, Pontevedra. A través de ese flashmob, quisimos contagiar con todos los pontevedreses, nuestro cumpleaños y de paso, nuestras enormes ganas de vivir, de hacer cosas, de reclamar nuestro lugar en la sociedad activa. Y que mejor manera que con un multitudinario baile, al son de una canción tan hermosa como pegadiza. Así, tras darle múltiples vueltas, consideramos que “Beaufitul Day”, perteneciente al grupo de Pop/Rock U2, con el gran vocalista Bono a la cabeza era una buena elección para nuestro propósito.


      Para ello, pasamos varias semanas, alrededor de un mes, ensayando nuestro espectáculo, con la intención de sacar fuera, lo mejor de nosotros mismos. Creo que finalmente se consiguió la meta  propuesta e incluso, considero, superamos las expectativas con creces.  No lo digo para lanzarnos flores sobre nosotros mismos. Los múltiples ensayos tuvieron lugar, primero en la sede de nuestro Centro de Día Amencer-Aspace, in situ en la urbanización pontevedresa de Campolongo, para más tarde, trasladarnos a un aula formativa en el edificio de la Xunta de Galicia. Desde aquí quiero expresarles en nombre de la asociación, mi agradecimiento por su colaboración, la cual facilitó notablemente nuestro trabajo.


    Pero nada de esto nos serviría de nada, si no contásemos con nuestra fisioterapeuta Lidia, que además resultó ser una experimentada profesora de baile, que dirigió todo el proceso, de una forma amena y al mismo tiempo, como sólo una verdadera profesional, es capaz de lograr. Sus indicaciones, su paciencia, la ilusión que nos transmitía cada día y como nos ayudó a superarnos a nosotros mismos,  desde la idea, hasta la puesta escena final, fue e un valor impagable. 


   Al final, conseguimos nuestra meta:


  Amencer puso a bailar a la ciudad del Lérez, en una tarde memorable que ya forma parte del museo de nuestra memoria. Esperemos que éste, solamente sea el primer paso, y que el horizonte nos tenga reservado grandes sueños que poder hacer realidad.

Yo creo que va a ser así.


José Sergio González Rodríguez

DON QUIJANO O LA SACRA LOCURA

Hablas acicaladas entre bellos anhelos, mutan en nanas arias en mis tímpanos hinchiendo mi alma de beatos deseos, emborrachándome...